News

EL MINISTRO CRISTIANO COMO UN PROFESIONAL

LOS MINISTROS.  Son llamados profesionales, reconociendo el peligro de ser redundantes, afirmamos una vez mas que es cierto que el ministro cristiano es un profesional.  El o ella esta comprometido con ciertos ideales.  Las normas de la practica profesional que aplican al ministro cristiano incluyen estas obligaciones:

1. Educarse.  El ministro se prepara para el servicio cristiano haciendolo con un aprendizaje general amplio, seguido por un entrenamiento especializado en teologia y ministerio.  Los ministros se comprometen con un proceso de estudio de toda su vida y un crecimiento que los prepare para el servicio continuado(2. Timoteo 2:15).

2. Competente.  El pastor de la iglesia va a desarrollar y a refinar dones pastorales y habilidades vocacionales, para actuar competentemente en cualquier situacion que requiera los servicios del ministro(Ef. 4:11-12; 1Cor. 12:7).

3. Autonomia.  El ministro es llamado a una vida de toma de decisiones responsables que implica potencialmente consecuencias peligrosas.  Como un dirigente espiritual, el ministro va a tomar decisiones y va a ejercer autoridad pastoral a la luz del modelo de lider-siervo ejemplificado por Cristo(Juan 13:1-16).

4. Servicio.  Lo que siempre va a motivar al ministro no es el estatus social ni recompensa monetaria, sino el amor  y entrega para servir a otros en nombre de Cristo(1 Cor. 13).

5. Dedicarse.  El ministro “profesa”” proporcionar a la sociedad algo de gran valor, las “buenas nuevas” de la salvacion de Cristo y demostrar el amor de Dios  por medio del ministerio cristiano.  A estos valores esta dedicado el llamado de Dios(Romanos 1:11-17).

6. Etica.  De acuerdo con la Iglesia, los ministros y la comunidad, asi como con la vida personal, el ordenado debe vivir bajo la disciplina de manera que sostiene las normas mas altas de la moralidad cristiana(1 Tim. 3:1-7).

Para concluir, Global Chistian Organizations and Development argumenta que el llamado, en el sentido especificado de un llamado de Dios, es el elemento esencial que evita que el concepto de un ministro profesional degenere en un asunto privado.  No hemos demandado que los ministros ejemplifiquen la idea del profesional en todas las formas.  Pero estamos convencidos de que hay buenas razones en la historia  y en la teologia para asegurar que el ministro cristiano es un profesional.  Si estamos en lo correcto, entonces recuperar el significado religioso y social del ejercicio como profesiones en los asuntos ministeriales que revitaliza a la Iglesia de Jesucristo, asi como construir un fundamento para un ministerio pleno.